la postura de la casa
Hay una distancia enorme entre dos frascos que dicen lo mismo en la etiqueta. Esta página explica exactamente qué hacemos nosotros y qué no, para que puedas comparar con cualquier otro — incluso si al final comprás otro.
Si comprás «extracto de reishi» en un marketplace, lo más probable es que estés comprando arroz.
El truco es viejo y es legal. Cultivar el hongo entero lleva meses; cultivar su micelio —la parte que crece como una red, antes del hongo— sobre un sustrato de grano lleva semanas. Después se muele todo junto, el grano incluido, y se vende como polvo de hongo. Buena parte de lo que queda en el frasco es almidón de cereal.
El segundo truco está en la etiqueta. Dice «polisacáridos: 40%» y suena enorme. Pero el almidón del arroz también es un polisacárido: ese número cuenta el relleno junto con lo que buscás. El dato que importa se llama betaglucanos, y el que lo tiene bueno lo escribe.
Nosotros usamos el cuerpo fructífero: el hongo entero y maduro, el que reconocerías si lo vieras en un tronco. Cuesta más y tarda más. Es la primera de las cinco decisiones que siguen.
Ninguna es gratis: cada una cuesta plata, tiempo o volumen. Las contamos igual, porque son la única diferencia real entre un frasco y otro.
Usamos el hongo entero y maduro, nunca micelio crecido sobre cereal. Es la decisión más cara de todas y la que más cambia lo que hay adentro del frasco.
CUERPO FRUCTÍFERODe espectro completo, con tecnología de ultrasonido. Los compuestos del hongo no se sueltan todos de la misma forma: una sola extracción entrega medio hongo con el nombre entero.
ESPECTRO COMPLETOPara quien no puede o no quiere tomar alcohol. No es la versión barata: es otro camino al mismo lugar, y cuesta más trabajo, no menos.
MICELIALos hongos los producimos nosotros, acá. No recolectamos silvestre: un hongo de repisa se lleva lo que el tronco tenía, y no todos los troncos son inocentes.
PATAGONIASi querés saber de qué tanda salió tu frasco, se puede saber. Suena a poco hasta el día que hace falta.
TRAZABILIDADEsta página existe para que puedas usarla contra nosotros. Si algún día dejamos de cumplir algo de acá, va a estar escrito que lo dijimos.
SIN LETRA CHICACinco cosas que podés mirar en treinta segundos, en nuestro frasco o en el de cualquier otro. Sirven igual si terminás comprando otra marca.
Si dice micelio, mycelium o mycelial biomass, hay grano adentro. Si no dice nada, asumí lo mismo: el que usa el hongo entero lo escribe, porque le costó.
Un número de polisacáridos totales incluye el almidón del cereal. El de betaglucanos no se puede inflar así.
Si sólo dice «extracto», preguntá cómo: una sola extracción deja la mitad del hongo adentro. Buscá «espectro completo» y que te digan qué compuestos lleva.
Un 10:1 quiere decir diez kilos de hongo para uno de extracto. Sin ese dato, «extracto» puede ser polvo seco molido, que no es un extracto.
Cualquiera que produzca lo que vende te lo puede contestar. El que no sabe, revende.
Ninguna de estas cinco es una trampa nuestra. Son las preguntas que le hacemos a cualquier proveedor antes de comprarle, y las que nos gustaría que nos hagan a nosotros.
Si mirás un frasco y no podés contestar ninguna de las cinco, eso ya te dice algo.
Si estás comparando, estas son las que separan rápido. Preguntalas por WhatsApp, por mail o en un comentario — y mirá cuánto tardan en contestar.
Lo honesto: la última de las tres es la que más rinde. Una marca que no te puede decir para qué no sirve su producto, o que te promete que vas a sentir algo, no te está contando la parte incómoda — y con un suplemento la parte incómoda existe siempre. Nosotros la escribimos en cada ficha, arriba de todo, en la sección «qué vas a sentir».
No es una preferencia ni un sello de calidad: es que los compuestos que te interesan no se sueltan todos de la misma forma.
Los betaglucanos, que son los polisacáridos de la pared del hongo y lo que el sistema inmune reconoce. Están atrapados adentro de la quitina —el mismo material del caparazón de un insecto— y no salen masticando ni con un licuado: hace falta un extracto bien hecho para liberarlos.
Un shiitake salteado tres minutos te da sabor, fibra y algunos minerales. La quitina llega casi entera al final del tubo digestivo, así que los betaglucanos siguen adentro. Por eso la comida y el extracto conviven sin pisarse: el extracto concentra lo que en la comida está encerrado.
Los triterpenos —lo amargo del reishi, como los ácidos ganodéricos— y las hericenonas de la melena. Son otra familia de compuestos y piden otro camino: un extracto que se queda con una sola familia los deja adentro del hongo y los tira con el bagazo.
Nuestro triple extracto de espectro completo, con tecnología de ultrasonido, junta todo en el mismo frasco: el hongo entero y no una parte. Un frasco que se queda con una sola familia de compuestos se llama igual y no tiene lo mismo adentro.
Las ondas de ultrasonido ayudan a abrir la pared del hongo para que suelte lo que tiene adentro. Es una tecnología, no un ingrediente: no queda nada de ella en el frasco.
Micelia es un glicerato: el mismo triple extracto de espectro completo, también con ultrasonido, hecho en glicerina en lugar de alcohol. No tiene alcohol, se toma debajo de la lengua y tiene notas dulces propias de la glicerina, sin azúcar. Es apta para la lactancia, para chicos y para mascotas.
| Compuesto | Qué es | Dónde entra |
|---|---|---|
| Qué lleva | Ancestral: triple extracto, con alcohol medicinal de baja graduación | Micelia: el mismo triple extracto, en glicerina |
| Para quién | Quien no tiene problema con el alcohol | Lactancia, chicos, mascotas, y quien no puede o no quiere tomar alcohol |
| Sabor | Más intenso y más amargo | Notas dulces propias de la glicerina, sin azúcar |
| Cómo se toma | Siempre diluido, en agua, jugo o infusión. 60 gotas por día | Debajo de la lengua. 60 gotas por día |
| Qué no cambia | Cuerpo fructífero, triple extracto con ultrasonido, cultivo propio | Exactamente lo mismo |
Una postura se define tanto por lo que hace como por lo que se niega a hacer. Estas cuatro son las que nos cuestan ventas.
Ningún producto nuestro cura, trata ni previene una enfermedad con nombre, y no vas a encontrar esa frase en ninguna de nuestras páginas. Es la línea más cara del negocio y no la cruzamos.
No vas a leer «un estudio demostró» seguido de nada que no podamos mostrarte. Donde la evidencia es preliminar lo decimos, y donde no la hay también.
Cada ficha tiene escrito lo que el producto no hace y en cuánto tiempo. La chaga no se siente nunca; la cola de pavo no se siente el primer día. Lo decimos aunque estemos vendiendo.
Anticoagulantes, tiroides, inmunosupresores, embarazo. Están en la ficha de cada especie, en su propia tarjeta, no en una letra chica al pie.
Dónde está el límite: somos una empresa que vende esto, así que leé lo que decimos con esa información puesta. Lo único que podemos ofrecerte a cambio es que todo lo que afirmamos esté escrito, fechado y sea comparable con el de cualquier otro. Si encontrás algo en nuestras páginas que no cumpla lo que dice esta, escribinos: lo corregimos y lo dejamos anotado.
Un extracto clásico lleva alcohol: es el camino de la tintura. Pero deja afuera a los chicos, a quien amamanta, a quien no toma por convicción o por salud, y a quien simplemente no quiere.
Sacar el alcohol y quedarse con lo que sale fácil. Es más barato, es rápido y el frasco puede decir «sin alcohol» con la verdad. Lo que no dice es que en el camino se dejó la mitad del hongo.
Micelia es un glicerato: el mismo triple extracto de espectro completo, con ultrasonido, hecho en glicerina en lugar de alcohol. Se toma debajo de la lengua, que es como mejor se absorbe, y llega al mismo lugar sin dejar a nadie afuera.
Ancestral es el camino de siempre, el de la tintura, con su alcohol medicinal de baja graduación y una maceración en frío de más de tres meses. Micelia es nuestra línea nueva, sin alcohol, para quien elige algo diferente a lo tradicional. No hay una mejor: hay una que te corresponde a vos.
Es el camino clásico, el sabor más intenso y el más directo. Si no tenés ningún motivo para evitarlo, es la que elegiríamos.
Es la que se puede poner en la comida o en el jugo de un chico. Igual, consultá con su pediatra la dosis: no es la de un adulto dividida por dos.
Y consultando antes, siempre. Que no tenga alcohol resuelve una parte del problema, no todo.
Por convicción, por religión, por un tratamiento o porque no querés. No hace falta que expliques cuál.
No hay una de prueba y una de verdad. Elegí por el alcohol y por el sabor, no por la calidad.
Es literalmente la pregunta que más nos hacen. No molesta.
El mismo camino para los doce hongos. Lo que cambia entre uno y otro son los tiempos y las temperaturas, no los pasos.
En la Patagonia, sobre sustrato vegetal esterilizado. No recolectamos silvestre: lo que crece en un tronco cualquiera se lleva lo que ese tronco tenía.
Maduro y completo. No el micelio, no el sustrato, no la mezcla de los dos.
Lento y sin pasarse, para no degradar lo que después hay que extraer. Apurar el secado es la forma más fácil de arruinar un lote sin que se note.
De espectro completo: el hongo entero y no una parte. Esta es la etapa larga y la que no se puede acelerar.
Con alcohol medicinal de baja graduación, durante más de tres meses. Se toma siempre diluido.
El mismo triple extracto, sin alcohol, para tomar debajo de la lengua. Después, envasado y cada lote identificado.
Las plantas son otra historia y conviene decirlo: una raíz no tiene quitina, tiene celulosa, que es blanda y se abre con moler. Ahí el problema no es romper la pared sino que muchos de los compuestos que importan —withanólidos, rosavinas, lignanos— son delicados, y algunos se degradan con calor. Por eso cada planta tiene su método, y por eso no cultivamos nosotros las que no crecen acá: la materia prima viene certificada de origen y lo que hacemos en la Patagonia es la extracción, el control y el envasado. Está escrito así en la ficha de cada una.
Cada especie tiene su ficha con lo suyo: qué es, para qué se usa, qué vas a sentir y cuándo, y para quién no. Todo lo de esta página vale para las veintiséis.
Que el barato casi siempre es micelio sobre grano, extraído de una sola manera. Eso son dos atajos en el mismo frasco: menos hongo y medio hongo.
No, y es la confusión más común. Micelia es el mismo triple extracto de espectro completo, con ultrasonido, hecho en glicerina en lugar de alcohol. Elegí por el alcohol, por el sabor y por cómo lo vas a tomar, no por la calidad.
Que no alcanza con una sola extracción: el hongo pasa por tres, con tecnología de ultrasonido, y todo se reúne en el mismo frasco. Por eso es de espectro completo, en las dos líneas.
Sirve, y mucho — pero para otra cosa. La comida te da sabor, fibra y minerales; la quitina hace que los betaglucanos no lleguen. El extracto concentra justamente lo que en la comida queda encerrado. Conviven sin pisarse.
Por favor. Para eso está la lista de cinco cosas que se miran en una etiqueta, ahí arriba. Si hacés esas cinco preguntas en los dos lados y el otro las contesta mejor, compralo — y contanos, porque queremos saber.
Sí: Micelia no tiene alcohol y es apta para chicos. Igual, la dosis de un chico la define su pediatra, y algunas especies tienen advertencias propias. Entrá a la ficha de la especie y preguntale a quien lo atiende.
Sí, y es parte de por qué no recolectamos silvestre: un hongo de repisa acumula lo que hay en su sustrato, y sobre un tronco cualquiera eso es una incógnita.
Escribinos y lo corregimos. Esta página está pensada para que la uses en contra nuestra: es la única forma de que valga algo.